|

Artículo de opinión.
En los últimos meses, el Gobierno del PSOE, con el apoyo implícito del PP –aunque no explícito– ha puesto en marcha una serie de duros ataques contra la clase trabajadora: alargar la edad legal de jubilación de los 65 a los 67 años, congelar las pensiones contributivas durante el año 2011, reducir una media de un 5% el salario de los empleados públicos (maestros, médicos, asistentes sociales, etc.), abaratar y facilitar el despido mediante una reforma laboral regresiva… Y anuncian desde el Gobierno que habrá nuevos “esfuerzos”. Ante esta situación excepcional, y haciéndose eco del clamor de la izquierda revolucionaria de este país, los sindicatos Comisiones Obreras (CC.OO.) y Unión General de Trabajadores (U.G.T.) han convocado para el próximo 29 de septiembre una huelga general en toda España.
Esta huelga general no cuenta con el apoyo de ninguno de los dos grandes partidos españoles, el PSOE y el PP. Además, cuenta con la oposición de la patronal y de la mayoría de los grandes medios de comunicación. Por ello, es de vital importancia la unidad de la izquierda revolucionaria, de la izquierda antifascista, para hacer que esta protesta sea un éxito. Y es que esta huelga está totalmente justificada y es plenamente necesaria, ya que es imprescindible pararles los pies a los poderosos, a los ricos, los cuales se quieren aprovechar de una crisis económica que crearon ellos pero que no están padeciendo.
Y creo que hay que ir a la huelga pese a las justificadas críticas que podamos hacer a los sindicatos convocantes, a CC.OO. y a U.G.T. Porque es verdad que estos sindicatos se han plegado al poder en los últimos años, olvidándose de la necesaria conciencia de clase. Porque es verdad que esta huelga general debería haberse producido antes, ya que mientras este país destruía empleo de forma alarmante mes a mes (ahora estamos en unos 4 millones de parados, en torno al 20% de la población activa), el Gobierno lo único que hacía era regalarles a los bancos miles de millones de euros para que dieran unos créditos a empresas y familias que luego no han dado.
Pero como dice el refrán, más vale tarde que nunca. Y ahora que los empresarios y los grandes medios de comunicación han lanzado una campaña feroz para desprestigiar la huelga general y hacer que fracase, los revolucionarios, los antifascistas, las gentes de izquierdas de este país, tenemos que hacerles frente y proclamar: ¡El 29 de septiembre, todos a la huelga general!
SBM |